miércoles, 21 de marzo de 2018

Semana de las Ciencias 2018

Hoy hemos cerrado la Semana de las Ciencias 2018.
Un año más los departamentos de Física y Química y Biología y Geología han organizado de forma más que brillante nuestra Semana de las Ciencias, en la que participa alumnos/as de 2º, 3º y 4º de ESO y el alumnado de 1º de Bachillerato de Ciencias (como monitores y articuladores de las distintas experiencias).
La Semana ha recibido la visita de todos los grupos del IES y de nuestros futuros alumnos y alumnas de 6º de EP del Thebussem y La Paz.
Felicidades a todos y a todas.

martes, 13 de marzo de 2018

La Suberoteca de Alcalá

Hoy, lunes 12 de marzo, el alumnado de 1º de GS de Gestión Forestal ha visitado la Suberoteca de Alcalá de los Gazules. Se han realizado diferentes calas de corcho.
¿Sabías que más de la mitad del corcho que se produce en España es andaluz?
La Suberoteca constituye el lugar de conservación, estudio y exposición de muestras o calas de corcho obtenidas en los muestreos de campo. Este muestrario contiene hoy por hoy corcho de 1002 zonas de descorches de toda Andalucía, lo que supone más de CIEN MIL muestras.
Es la única Suberoteca de Andalucía.
En España sólo existen dos.

domingo, 4 de marzo de 2018

Tránsito y hábitos saludables en el IES SJdD


El alumnado de 2º de bachillerato de la materia Introducción a las Ciencias de la Salud ha llevado a cabo cuatro juegos dinámicos en los que ha participado todo el alumnado de 6º de EP del CEIP Thebussem.
Los juegos tratan sobre la alimentación saludable, la importancia y los beneficios del deporte, hábitos de higiene y estilos de vida saludables.
A pesar de lo desapacible del día, lo hemos pasado (todos: pequeños y mayores) estupendamente.
Esta actividad se enmarca en una importante línea de actuación que estamos desarrollando en la que el alumnado de los cursos superiores (Bachillerato y FP, sobre todo) se implican en el proceso de aprendizaje del alumnado de la ESO y EP para mejorar su propio proceso de aprendizaje y el de los más pequeños.
Aprender enseñando, aprender jugando.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Con Life Conhabit en la Breña

Hoy, el alumnado de 2º curso de grado superior de Gestión Forestal y 2º de grado medio de Aprovechamiento y Conservación del Medio Natural ha realizado la parte práctica para completar la formación de Life Conhabit.
Los alumnos y alumnas han visitado el ZEC La Breña y Marismas del Barbate, un día espléndido para conocer y amar más a fondo nuestro entorno natural, un paso necesario para defenderlo y protegerlo.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Café con Ciencia

Hoy, lunes 6 de noviembre, la Universidad de Cádiz ha celebrado con nuestros alumnos y alumnas de 1º y 2º de bachillerato de Ciencias la VII edición de Café con Ciencia, una actividad divulgativa, impulsada por la Fundación Descubre y la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación (UCC+i) de la UCA para dar a conocer a los futuros universitarios los estudios y trabajos que se realizan en la Universidad de Cádiz de manos de sus protagonistas: los investigadores, que (en diversas mesas) disertaron, por ejemplo, sobre donaciones y biobancos o medicina del deporte.

domingo, 15 de enero de 2017

El efecto Mateo (y Matilda)

El efecto Mateo es una teoría formalmente postulada por Merton que se inscribe dentro de la categoría de teorías de alcance intermedio. El efecto Mateo ―así denominado por una cita en el evangelio de Mateo que refleja la esencia de la teoría*― refiere a un proceso de ventaja acumulativa, que hace al rico más rico y al pobre más pobre. Al amplificar los procesos de acumulación de ventajas y desventajas, el efecto Mateo magnifica las desigualdades, por ejemplo en el marco de la reputación de los científicos y de la influencia de su trabajo. En el seno del sistema de recompensas del campo científico, las inequidades están parcialmente determinadas por las diferencias reales en la magnitud de las contribuciones de los académicos —lo que hace que el sistema parezca funcionar de manera justa y efectiva—, pero esas diferencias dependen primordialmente de juicios que los científicos se forman; estos juicios están configurados por su experiencia previa y por las características de los sistemas de estratificación y comunicación de la ciencia, ambos factores desvinculados del alcance y la calidad de las contribuciones de sus colegas.

Una demostración de lo anterior puede verse en los escritores famosos, que reciben los grandes premios literarios y que son los que han sido seleccionados y promocionados por los editores. Si miramos al mundo del cine nos encontramos con una serie de actores que siempre figuran como protagonistas frente a actores de reparto que rara vez llegarán a ser considerados como estrellas.

Pero para la historiadora de la ciencia Margaret Rossiter la cuestión no termina ahí. Las mujeres, defiende Rossiter, son más vulnerables al efecto Mateo. Margaret Rossiter bautizó esta variedad como ‘efecto Matilda’, en honor a Matilda J. Gage, sufragista neoyorkina de finales del siglo XIX que identificó y denunció la invisibilización de las mujeres y sus méritos en otros contextos (incluso en la propia Biblia). Rossiter ofrece una larga lista de ejemplos de científicas a las que el sistema de recompensas de la ciencia trató injustamente por su sexo. Las contribuciones de Lise Meitner al descubrimiento de la fisión nuclear o de Rosalind Franklin al de la estructura de doble hélice del ADN, por ejemplo, no fueron reconocidas en su momento, aunque sus colegas varones recibieron sendos premios Nobel por ellas.

Estudios recientes también alertan de que, incluso hoy, ser mujer resta inadvertidamente puntos del currículo científico. Investigadores de la Universidad de Yale mostraron en 2012 cómo los evaluadores (independientemente de su sexo) puntuaban más alto y estaban dispuestos a ofrecer un salario mejor a un potencial candidato a un puesto de laboratorio cuando creían que el currículo que juzgaban era el de un hombre que cuando creían que era de una mujer. En las mejores instituciones científicas del mundo, becas, puestos de trabajo e incluso el espacio en los laboratorios se distribuyen desigualmente entre personas con los mismos méritos y diferente sexo.

Es tan perverso el efecto Matilda (y a menudo tan invisible) que el propio Merton sucumbió al mismo, ya que su publicación sobre el efecto Mateo está basada en las entrevistas y materiales de Harriet Zuckerman. Años después, Merton se casaría con Zuckerman… y también reconocería que aquel artículo debería haberlo firmado en coautoría con ella.

Contrariamente al mito igualitario y democrático, en la carrera social suelen ganar los mejor situados en las posiciones de salida: formación, amistades, posibilidades, contactos... los ganadores del gordo siempre son los que tienen más papeletas. 

* Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. Mateo 13:12

viernes, 30 de septiembre de 2016

Babuinos. Sexo y prejuicio

Cuando solo miramos lo que salta a la vista, puede que se nos escape lo interesante. Esto fue lo que ocurrió cuando los primeros primatólogos observaban a los babuinos. Los primatólogos que estudiaron a los babuinos  se encontraron en primer plano con las peleas y fanfarronadas de los machos. Y en el mundo de la Guerra Fría, elaboraron una narrativa según la cual la vida de los babuinos dependía de la organización jerárquica de sus machos. De acuerdo con esta representación, los babuinos macho eran animales tremendamente agresivos, que competían entre ellos por las hembras, pero que se convertían en una tropa disciplinada, en un ejército bien entrenado, cuando había que defender al grupo.

Pero lo que la primatóloga Thelma Rowell vio en la sabana no se parecía en nada a esta imagen: los machos no eran ni tan agresivos ni tan buenos soldados, y tampoco las hembras esperaban simplemente a que llegara su príncipe azul. En caso de ataque, la estrategia era la de ‘sálvese quien pueda’; y eran las relaciones entre las hembras, más bien, las que daban estructura al grupo. Además estaban muy ocupadas consiguiendo comida para su prole y cultivando las amistades que más les interesaban para el futuro de sus retoños.

El modelo militar de los babuinos se fue desmoronando. Jean Altmann, Barbara Smuts y Shirley Strum desmontaron también otras creencias arraigadas, como la de que los machos dominantes tienen prioridad en el acceso a las hembras y por tanto, más hijos en el grupo. Realmente, el más bravucón no era precisamente el que más ligaba. La discreción parecía, por el  contrario, ser una cualidad apreciada por las babuinas a la hora de elegir con quien aparearse. Descubrir este nuevo mundo babuino requería observar lo que estaba sucediendo en un segundo plano, más allá de las ruidosas reyertas de los machos. Para ello, Jean Altmann introdujo protocolos de observación sistemáticos que garantizaran que todos los miembros del grupo, y no solo los que llamaban más la atención, fueran observados.

Las transformaciones que las primatólogas introdujeron en los métodos y los marcos teóricos nos muestran que el punto de vista, la perspectiva, importa. Como mujeres, y en un momento histórico de auge del movimiento feminista, fueron capaces de identificar el sesgo que había estado condicionando observaciones y teorías previas, según el cual los machos de las especies son los individuos interesantes, y las hembras tienen simplemente un papel reproductivo. Al visibilizar a las hembras, iluminaron un enorme punto ciego en la primatología. Su perspectiva parcial desveló la parcialidad de la perspectiva dominante, y el resultado fue una ciencia más objetiva.

http://blogs.20minutos.es/ciencia-para-llevar-csic/2015/01/30/los-orgasmos-de-las-primates-y-los-prejuicios-de-la-ciencia/